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Yasel Porto: "La Serie Nacional sí es profesional"

A Yaser Porto todos los amantes del béisbol lo conocen, es incansable, siempre apuntalando los techos de nuestro decadente beisbol
A Yaser Porto todos los amantes del béisbol lo conocen, es incansable, siempre apuntalando los techos de nuestro decadente beisbol
Foto tomada del perfil de Yasel Porto
Por Boris Cabrera.

A Yaser Porto todos los amantes del béisbol lo conocen, es incansable, siempre apuntalando los techos de nuestro decadente beisbol, rescatando memorias y defendiendo esta pasión nuestra por encima de todas las cosas. Sin quererlo, se ha convertido en una especie de ángel salvador de nuestro pasatiempo nacional. Su programa ¨beisbol de siempre¨ en muchas ocasiones, nos ha transportado en el tiempo y nos ha revivido pasiones y recuerdos. No ha permitido que caigan en el olvido nuestras raíces y nuestra historia, y con el machete en la mano, todas las semanas corta el marabú de las mediocridades y la mala hierba que nace en la mente de las nuevas generaciones. Con la humildad que lo caracteriza, accedió a respondernos algunas preguntas en exclusiva para nuestra peña Martin Dihigo, demostrando, una vez más, que donde se respire beisbol, ahí estará su aporte y su presencia.


¿Cómo es un día normal de trabajo de Yasel Porto?

Te aseguro que muy complicado. El trabajo me ocupa más del 50 % del día. Ya sea en la casa o en la calle, conduciendo programas en la TV, editando en mi casa, y también escribiendo, ideando proyectos, haciendo trabajos especiales sobre peloteros retirados o niños, entre mucho más. Siempre estoy tratando de crear y hacerlo cada vez con más calidad. Ningún día se parece a otro. Claro está, siempre hay espacio para cuestiones personales necesarias, como mi hija, madre, esposa, amigos, etc. Pero el trabajo, y sobre todo, el béisbol, son protagonistas cada día.

¿Alguna vez jugaste beisbol? ¿Donde?

De hecho todavía juego, aunque softbol. Pertenezco a la liga de la Unión de Periodistas de Cuba y con el equipo Medios Nacionales hemos ganado los últimos cuatro torneos nacionales, además de monarcas del Provincial más reciente con el ICRT. Juego los jardines, bateo a la zurda y me caracterizo por buena defensa y dirigir la bola hacia cualquier zona del terreno, más la velocidad. Claro está, mi nivel es de softbol de la prensa, y quizá de ligas populares de media potencia. Yo aprendí en el Pontón de Centro Habana y jugando todos los días con la gente del barrio en el Cerro donde nací y vivo, muy cerquita del estadio Latinoamericano por cierto.


Hay muy mala opinión generalizada por todos los aficionados a los deportes en nuestro país hacia los comentaristas de manera general por la forma cruda en que son censurada las actuaciones de cubanos en la MLB en los programas televisivos y otras cuestiones. ¿Hay algún impedimento que les prohíba a los locutores deportivos hablar de ellos? Si puedes responder. ¿Quién lo prohíbe?

Todo órgano de prensa en el mundo tiene su política editorial y los que trabajen en él deben regirse por ella. Funciona en Cuba, en la prensa capitalista y hasta en la revista Jonronazo que administramos. Si laboras para ese medio, que es el que te paga, debes respetar sus normas administrativas y editoriales. Es una regla básica en el periodismo aunque no estés de acuerdo con alguna o con la mayoría de las directrices. Lógicamente, respetar no quiere decir compartir y estoy en mi derecho de decir lo que pienso fuera del medio de prensa oficial en el que estoy contratado. No tengo idea del por qué las Grandes Ligas están limitadas en los medios de comunicación del país, ni por qué el énfasis en transmitir mucho fútbol internacional. Yo no estoy de acuerdo con esa exclusión o más bien, discriminación. Esos peloteros cubanos que están en Grandes Ligas demuestran cada día que pese a problemas, nuestro béisbol no está tan mal como a veces se piensa. La culpa no es de ellos, más bien son parte de un proceso socio-político que los obliga a irse para firmar sin que esté Cuba de por medio. A veces nos cerramos de las dos partes, porque también hay personas que quieren olvidarse del por qué no hay acuerdo para que los cubanos vivan en Cuba y jueguen en Estados Unidos o las ligas del caribe que se asocian con MLB sin que sea Cuba su representante. Hay cosas que no dependen de las autoridades cubanas, y eso no es invento mío aunque haya quienes se molesten con lo que digo y vayan a los lamentables extremos. Al final los peloteros se van no porque no quieran a su patria, sino porque desean probarse en el béisbol de mayor nivel y mejorar sus condiciones de vida. Cuando he hablado con muchos de ellos ha sido su criterio y además de eso, la mayoría te dice que si hubiese existido un acuerdo entre la MLB y la Federación Cubana lo hubieran preferido antes de optar por un camino complejo e incierto donde muchas veces caen en manos de gente de dudosa reputación, y otras pierden demasiado tiempo en un país desconocido hasta que por fin firman un contrato que poco a poco ha ido decreciendo su monto. Eso, si logran firmar. Ojalá un día se entendiera eso y se explicara con inteligencia para la comprensión de todo el mundo, y ojalá también que el público entendiera que los comentaristas no son los que determinan si hablar de un cubano o de las Grandes Ligas. Hay temas que de momento no se tiene la aprobación para hablar de la manera que muchos en la calle quisieran. Ahí volvemos al punto inicial sobre la política editorial. A mí no me gusta dejar pasar por alto una actuación destacada de un deportista nacido en el mismo país que yo porque es el orgullo de cubano, más allá de posiciones políticas o de decisiones de dónde viva o juegue. Un día muy amargo para mí fue cuando no se pudo hablar de la muerte de José Fernández, y lo que más molesta es que a veces es alguien en un nivel intermedio que por x o por y decide cosas que luego con el tiempo se demuestra, o alguien más arriba demuestra que fue un error la forma de dictaminarlas. Pero el ICRT no es Jonronazo, y por tanto, lo más que podría hacer es renunciar, pero me sobran motivos para no hacerlo y no se trata precisamente de dinero o los frijoles como decimos en Cuba, sino a cuestiones más profundas y pasionales. Yo amo al béisbol y a mi país, y desde mi posición actual pienso que humildemente he contribuido a los dos, y sobre todo a ese béisbol que tanto necesita recuperar ciertas cuestiones. A veces se trata de poner las cosas en una balanza y ver qué pesa más, y lo mismo pido a los fanáticos. Yo creo que es más inteligente y sobre todo, productivo, hacer entender, o al menos tratar de hacerlo, que la solución no es cogerla con los peloteros que se van, o con las Grandes Ligas, que es importante cambiar esa mentalidad y al mismo equiparar la difusión de fútbol y béisbol internacional porque nos está haciendo daño en la cuestión social y con el tiempo nos va a afectar considerablemente. Yo quiero seguir produciendo un programa como Béisbol de Siempre, cada vez con más calidad, donde se recupere la historia perdida, y que no solo los mayores, sino los más jóvenes, aprendan a querer más este deporte a través del conocimiento de los hechos y figuras que convirtieron al béisbol en deporte nacional, en parte de nuestra cultura. Si me voy por discrepar con ciertas determinaciones, sería como abandonar mi béisbol, y creo que abandonaría al mismo tiempo a miles de personas que hoy más que mi trabajo, siguen y disfrutan lo que se refleja en él, y de algún modo es motivo de placer para ellos. Podrán o no estar de acuerdo con esta respuesta, podrá ser o no una decisión correcta, pero es la mía y no creo que la vaya a cambiar de momento en cuanto al lugar donde vivo y trabajo. Me extendí un poco, porque creo era una pregunta compleja que llevaba una respuesta profunda.


¿Cómo crees que eso puede afectar tu credibilidad como periodista?

Yo siempre me he preocupado por ser sincero con la gente, con el público al que me dirijo. Una cosa es dejar de hablar de determinados temas porque por política editorial no se deben decir, y otra alterar o cambiar lo que se diga. En ese sentido nadie, absolutamente nadie puede señalarme, pues todo el tiempo trato de respetar a la gente y a mí mismo. Desde que yo estaba en la radio me gustó criticar lo mal hecho, resaltar lo bueno, combatir las injusticias y decir la verdad que yo pienso. Quizás mi periodismo no sea el mejor, por la forma de dar mis criterios y por los criterios en sí, pero es el mío, y siempre lo defenderé. Yo no ofendo a nadie, soy ético y respetuoso con todos, y conmigo mismo. Los que me conocen y los que siguen mi trabajo desde hace tiempo, en la radio y la TV saben cómo soy y lo que he venido haciendo por ir cambiando pensamientos y conceptos con mi trabajo o con mi opinión en determinados espacios. Habrá quien diga que soy “francotirador”, otros dirán que en ocasiones soy “oficialista”, y están los que valoren mi manera de hacer y decir la mayoría de las veces. He cometido errores, pero mis opiniones, buenas, malas o regulares, han sido honestas por encima de todo y para mí eso es lo fundamental. Nunca doy un criterio por compromiso o por temor. Mi verdad la defiendo hasta el final.

¿Por qué hay un divorcio visible entre la prensa y la CNB?

Yo no creo que sea divorcio, sino que muchas veces ellos no tienen la luz verde para dar toda la información a la prensa por determinadas razones. Claro está, hay determinados miembros de la CNB que a veces se molestan por críticas, y cuando no te lo dicen te das cuenta por su forma de actuar. Creo que tienen que ser más receptivos, hablo en general, y saber, no solo ellos, sino los peloteros y managers, que la prensa está para informar pero también para censurar lo mal hecho. Siempre que se haga con respeto, la crítica es válida y necesaria. En Cuba la prensa es vista con cierto rechazo por todo el mundo, para los fanáticos porque no se critica lo suficiente, y por los dirigentes y/o deportistas porque somos fuertes con ellos. Nunca se sabe cómo quedar bien, por eso yo creo que lo primero es quedar bien con uno mismo, y estar convencido que lo que uno dice o hace es consecuente o necesario.


¿Qué sucede con el Salón de la Fama?

Eso mismo quisiera saber yo. Todavía nadie me ha sabido responder el porqué de todo, desde la demora de los resultados de la segunda y hasta ahora última votación, y el silencio total sobre el tema. Algunos dicen que Antonio Pacheco fue la manzana de la discordia, otros que si los miembros del Comité de Selección no estaban hablando el mismo idioma de la CNB, o que si no estaban creadas las condiciones todavía para el museo. Como en otras partes del mundo, el lugar debía estar en manos de una institución, pero la decisión es solo del Comité de Selección y debe llamarse como en todas partes, Salón de la Fama, sin excluir a nadie que por resultados merezca estar. Eso supuestamente se había aprobado en el Coloquio de 2014 cuando se re-fundó oficialmente el proyecto, pero todo se vino abajo y creo que se fue irrespetuoso ni siquiera ya con nosotros pese a todo el tiempo que le dedicamos a confeccionar y desarrollar la idea, sino al béisbol cubano y a sus miles de fanáticos. Es una pena que se haya muerto algo tan importante y hermoso, y a mí me duele y molesta hablar del tema. Creo que es la primera vez que lo hago públicamente, y es por la gran decepción que tengo por esa situación.

¿Es cierto que renunciaste al comité de selección? ¿Por qué?

No fui el único, también Ismael Sené, Félix Julio Alfonso, Oscar Fernández y Michel Contreras, personas dedicadas y apasionadas al béisbol en sus respectivas funciones. No podíamos seguir siendo parte de algo inexistente. Dimos tiempo, oportunidades, votos de confianza, y todo fue en vano. Nunca hubo respuesta convincente, si es que hubo respuesta de la CNB. Y arriba de eso cargar con la responsabilidad que algunos aficionados querían achacarnos por todo lo que estaba pasando, o más bien, no estaba pasando. Además, ¿de qué éramos miembros nosotros? ¿Existía realmente esa membresía? Mi renuncia no es definitiva, pero mientras no pertenezcan al Salón de la Fama TODOS los que por sus méritos deportivos lo merezcan, prefiero seguir respetando a la gente y al béisbol al margen de ese proyecto con el trabajo en otros que igualmente contribuyan a nuestra pelota pero más desprejuiciados. Ojalá un día alguien importante se dé cuenta de lo necesario que es recuperar una vez más el Salón de la Fama con todas las de la ley, por la relevancia que reviste para el deporte y jugadores y fanáticos. Si eso sucede, regresaré con el mayor deseo de contribuir a que sea un digno homenaje a nuestro deporte nacional como pasa en el resto de los lugares.


¿Qué posibilidades le ves a nuestro equipo para el venidero Clásico Mundial?

El béisbol y el deporte en general son impredecible. A veces un equipo favorito decepciona y uno que no tiene grandes opciones te da una sorpresa. Mira Granma en la última Serie Nacional, los Indios en la temporada 2016 en la MLB o Puerto Rico en la más reciente cita caribeña. Si me preguntas lo que yo quisiera, te respondería que Cuba campeón, si me preguntas lo que yo pienso, y creo que es tu pretensión, considero que nuestra selección debe perder con Japón, derrotar a China y fajarse con Australia por el segundo boleto a la siguiente ronda. Es verdad que Australia tiene un béisbol inestable, nunca han pasado a una segunda fase en el Clásico, tienen escasos peloteros de primer nivel, pero hay que recordar que cuando teníamos un equipo muy superior al actual, sudamos para vencer a los canguros en Sydney 2000 o en la final olímpica de Atenas, y si no es por un jonrón de Peraza en el octavo inning se nos hubiera enredado la clasificación en el Clásico de 2009. Cada partido es diferente, y quizá ese día alguno de nuestros lanzadores se llene de valor (Lázaro Blanco por ejemplo), y lance un juego de lujo combinándose con una ofensiva que produzca 3 o 4 carreras, o tal vez sea al revés. Nos tocó el grupo menos fuerte, pero de todos modos cualquier rival hoy día será complicado para nosotros a excepción de China e Israel, e incluso con ellos la tarea tampoco sería tan sencilla como antaño. Lucimos bien en la Serie del Caribe, pero son dos torneos diferentes por varias razones. Hay que ver la forma en la que lleguen los rivales, y en la que lo hagamos nosotros independientemente de todo. Si avanzamos más allá de la segunda ronda, lo consideraré un resultado más sorprendente y destacado que la medalla de plata en el Clásico de 2006.

¿Quisieras ver un equipo unificado?

Por supuesto que lo quiero, como la mayoría de los fanáticos cubanos y como quisieran muchos peloteros que nacieron en esta Isla. Eso no solo nos daría grandes opciones de discutir un lugar de honor en el evento, sino que pudiera ser el punto de partida para otras decisiones y tener efectos sociales importantes de cara al futuro. No sé ahora mismo de quién depende más, si de un lado o del otro porque hay criterios muy diversos. No sé si dentro de cuatro años será posible tener a una generación con tanto nivel como la de ahora. A lo mejor sí, pero también puede que no y hay razones de peso para dar un margen a esta última posibilidad. Si no pasó con el voleibol masculino en Río de Janeiro, y era más fácil, solo veremos al equipo Cuba unificado en el video juego MVP que modifique algún fanático cubano. Hay quienes consideran que no se debe equiparar a los que juegan en Cuba con los que se fueron, por cuestiones de principios. Respeto a los que piensan así, pero yo digo que los tiempos cambian por la dialéctica misma de la vida. Y eso no lo he dejado plasmado solo en sitios de internet, lo he hablado con encuentros públicos y en la propia TV dentro del programa Bola Viva. Si reunieras a todos, los de allá y los de aquí también, o sea, si se hace un equipo balanceado en tal sentido, y lo comparas con los demás equipos, creo que estaríamos casi al nivel de Dominicana y Estados Unidos. Quizá medio escalón por debajo de ellos e igualado con Venezuela y Puerto Rico, porque recuerden que aunque ofensiva y defensivamente se ve un plantel muy sólido como estos dos últimos, nos sigue faltando pitcheo y ahora más con la muerte de Fernández. No son muchos los abridores de calidad en la MLB y relevistas de lujo, solo Chapman.


¿Crees que la solución de beisbol en Cuba sea profesionalizar su campeonato?

La Serie Nacional sí es profesional. Primero fue amateur cuando los peloteros solo jugaban en sus ratos libres, luego fue semi-profesional cuando lo hacían todo el año pero cobraban por su “vinculación laboral” con algún centro desligado con el torneo, y luego se convirtió en profesional desde el momento en que los jugadores ya tienen un salario solo por ser parte de un equipo dentro de esa liga. Ah, que sea menos pagada que las demás entre las que tienen cierto nivel allende los mares, eso es otra cosa. Pero además, hay contratos con ligas foráneas, y hasta jugó un equipo cubano en Canadá. Aparte de eso los peloteros, además de su salario por jugar el torneo doméstico, reciben otra remuneración por sus medallas internacionales. Hay gente que se incomoda con la palabra profesional, pero es la realidad y las cosas se deben llamar por su nombre. Ahora bien, yo sí creo que ese nivel de profesionalismo debe variar en el futuro porque ha ido decreciendo el torneo en todos los sentidos. Yo he propuesto, incluso lo he dicho en el programa de la TV Bola Viva, que hay que cambiar el concepto del torneo. Los equipos deben convertirse en clubes que respondan a empresas, compañías, firmas o algún tipo de sponsor que sea el que patrocine todo lo relacionado con el club, como acontece en muchas ligas más allá de la MLB. Una liga de 6 u 8 equipos a lo sumo, donde además de los jugadores que intervienen dentro del sistema participativo cubano, también lo hagan extranjeros y los cubanos que un día estuvieron y decidieron irse fuera del país para tratar de triunfar en Estados Unidos y otras naciones, desde la etapa incluso cuando Cuba no se había abierto al béisbol profesional. Esos clubes se asentarían en las provincias más importantes en lo social y lo deportivo, y el nombre oficial de esa franquicia sería lo que llamamos apodo, para que en caso que ese club se tenga que trasladar un día de esa provincia mantenga su denominación, como ha sucedido en Estados Unidos por ejemplo. Y que exista un campeonato de segunda categoría donde se vean representadas todas las provincias, que bien puede servir de sucursal o sino hacerse con otros objetivos para los que le preocupa el tema de la representatividad. Esa es una idea general para no extenderme demasiado, pero pienso que en un futuro será inminente porque de la forma actual cada vez se torna más insostenible la Serie por la pérdida de jugadores y la falta de recursos para una serie de situaciones importantes, entre otros elementos de peso. El tema será, como es lógico, la manera de implementar esa liga futura, porque una cosa es pensarlo y decirlo, y otra más complicada llevarla a cabo. Habrá que ver entonces de cara al futuro cómo evolucionan otras cuestiones económicas del país en sus relaciones internacionales para ver hasta dónde se podrá hacer algo más profundo. Mas no creo que la solución sea cambiar estructuras, reducir equipos o iniciativas de ese corte. Esos son solo parches para una herida que por desgracia va creciendo con el tiempo.


¿Quién crees que es el mejor director activo del béisbol cubano?

Eso de activo es muy relativo. Rey Vicente Anglada, Alfonso Urquiola y Jorge Fuentes, ¿cuentan en esta lista? Si ellos son válidos para mencionar te los pongo en ese orden de preferencia. Si solo hay que incluir a los que dirigieron la última Serie, prefiero abstenerme porque los favoritos de muchos tienen puntos favorables pero otros aspectos criticables. Si se pudiera hacer un híbrido, te construía a alguien con un poco de Roger, de Víctor o de Carlos Martí, y de alguno más, pero eso es más imposible que el Cuba unificado, que ya es mucho decir. Quizá sea el peor momento en cuanto a los managers, y no puede ser una sorpresa cuando también estamos en una etapa discreta en el arbitraje, la calidad de los equipos y jugadores, la afición, los estadios y la Serie en su conjunto. Si me dices que seleccione el manager del equipo Cuba y no puedo decir Anglada, Urquiola y Jorge Fuentes, y mucho menos Carneado, Pineda, Lázaro Salazar o Miguel Ángel González, entonces ratifico la decisión de Carlos Martí porque al final se lo ganó por resultados. Aunque no se olviden que él lleva 40 años en esta función y ahora es ahora que vino a ganar desde aquella Selectiva del 81. Yo lo he defendido, porque es la opción que tocaba entre los 16 de la última Serie Nacional, pero si yo tuviera poder de decisión me reunía como Anglada, Urquiola o Jorge y trataba de convencerlos de dirigir.

¿Conoces la peña virtual Martin Dihigo?

He visitado varias veces el sitio. Primero que todo felicito a la peña porque me dijiste que hoy cumplían dos años de salir al aire. Una coincidencia tremenda, la verdad, pues tengo que ser sincero y decir que me demoré un poco en responder tus preguntas por todo lo que tenía que terminar antes de la Serie del Caribe y el Clásico Mundial. Mil perdones por ello. Y mi retribución será volver a compartir con ustedes en los próximos días otras preguntas interesantes sobre el béisbol cubano y otras cuestiones que pueden ser interesantes para muchas personas. Felicidades y gracias una vez más.

Con información tomada de la Peña Martin Dihigo


Yasel Porto: "La Serie Nacional sí es profesional" Yasel Porto: "La Serie Nacional sí es profesional" Reviewed by Swing Completo on viernes, marzo 03, 2017 Rating: 5

6 comentarios

Anónimo dijo...

este chamaco es de los buenos, mis respetos para el por sus criterios bien serios y con buena base, ojala el beisbol contara con miles de apasionados como el en cuba, sobre todo ahora que vemos cada vez mas un viraje hacia el futbol en cuba, muy preocupante, no tengo nada contra el futbol pero siempre voy a defender lo mio primero, el beisbol que para mi es el deporte mas bonito del mundo

Anónimo dijo...

Merece ser respetado sus criterios y por su dedicacion al beisbol. Suena apasionado y honesto; aunque a veces, probablemente por haber vivido en un regimen totalitario, se aprecian rasgos de demasiada obediencia a lo que el llama "politicas editoriales", que existen en todas las cadenas de tv, sin tener que llegar al extremo de CNN, que tergiversa y manipula a su antojo y conveniencia.
En Cuba no solo hay politicas editoriales, en Cuba hay CENSURA, hay burla y una tremenda falta de respeto a la inteligencia del pueblo. Personalmente yo entiendo que el entrevistado no pueda referirse a la censura abiertamente, pero entonces me pregunto: no caeria en la trampa de la doble moral, cuestionando hasta el limite torelado por el regimen, sin quemar las naves ??? No le estoy pidiendo a este valiente joven que sea un Kamikazee, pero suena muy ingenuo cuando le prohiben hablar de Jose Fernandez y dice "a veces es alguien en un nivel intermedio", siempre es un intermendio el que tiene que dar la cara para repetir lo que deciden las maximas autoridades.
No hace falta esperar por la decision de "alguien importante", como el dice, para conseguir lo nos merecemos por derecho. Todos somos importantes.
Cuba es una sola y es de TODOS los cubanos, donde quiera que esten.
Las autoridades cubanas siempre asumen la misma actitud:, deprecian a los que se fueron, les borran su historia (Pacheco excluido del Salon de la Fama), llamandoles desertores, traidores, apatridas, incluso les niegan la entrada a Cuba por años, les niegan representar a Cuba y en cambio reciben con los brazos abiertos todas las remesas de dinero que esos mismos "apestados" envian a Cuba.

Anónimo dijo...

Coincido con Yasel Porto en casi todos los criterios expresados en la entrevista, se cae de la mata que en Cuba hace falta moneda dura; inversiones, patrocinantes.. lo que sea para crear una liga invernal competitiva con 6 u 8 clubes.Y una liga de verano que defienda la representatividad actual,el desarrollo territorial,etc.Esto a su vez aclararía de dónde escoger al equipo Cuba,porque la SNB no pare más una selección favorita a ganar un título mundial.Lo lógico es que los peloteros pudieran jugar donde mejor les paguen por su talento(MLB,NPB,Caribe)y ser representados por quienes les dé la gana(CUBADEPORTES o cualquier agencia internacional).
Si estas utopías ya fueran realidad no hubiera nada que unificar pues no existirían diferencias,no habría debate político,ético ninguno pues como potencia en el beisbol nuestros mejores atletas jugarían(de hecho juegan actualmente)en la MLB que se sabe es lo máximo, y como en Dominicana o Venezuela veríamos muchas estrellas representar al equipo Cuba.

Anónimo dijo...

Este muchacho usa un lenguaje muy callejero, mas como un aficionado que como un profesional. Al principio no crei que se tratara de un periodista. Eso le resta credibilidad y seriedad. Francamente se le nota entusiasmo y estudio, pero esta aprovechando su oportunidad aqui en Cuba no hay muchas cosas mas que hacer. Otro que no le tira patadas al aguijon, que no venga con cuentos de que "él sí dice lo que hay que decir". Me han dicho que cuando va a Miami "se cuida demasiado", aunque nada en dos aguas como Pestano, aqui viva Fidel y alla viva Trump.

djbelo dijo...

BUEN COMENTARIO

Anónimo dijo...

Como dice Anonimo 22:19, pareciera que la mezcla entre el instinto de conservacion y el proceso de adaptacion de las especies han engendrado este hombre nuevo, que para sobrevivir han tenido que aprender a nadar entre dos aguas, muchas veces hasta a nadar afuera del agua, a leer entre lineas, a bañarse y guardar la ropa, al susurro de los pasillos, al mercado negro, a la prostitucion, al cinismo, a la simulacion, a que lo que te den cogelo, a la doblez, a la "cabroná" como norma de conducta, a la actitud de plastilina (te amoldas al apreton), al conformismo, a maquillar las criticas, a suavizar los terminos y modular el volumen.... hemos aprendido mucho...aprendimos que no se puede mear delante del ventilador, porque las consecuencias son nefastas.

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