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Estadios de los Panamericanos del 91: Lo que un día fue.. ¿será?

Como se han ido perdiendo en el tiempo estas instalaciones, olvidadas en ambos costados de la Avenida Monumental, así también fueron desapareciendo las preseas de la Isla en el panorama internacional. Foto: Hansel Leyva
Como se han ido perdiendo en el tiempo estas instalaciones,
olvidadas en ambos costados de la Avenida Monumental, así también fueron desapareciendo las preseas de la Isla en el panorama internacional.
Foto: Hansel Leyva
Por Daniel Bolaños Duquesne.

Semanas después de la clausura de los Juegos Panamericanos de Toronto, aún resuenan los ecos de la peor actuación de una delegación cubana en estas lides desde la versión de 1971. Y es que el cuarto lugar en el medallero general por naciones conseguido en la urbe canadiense borró también una consigna, a la que se aferraron de forma suicida los directivos del deporte en el país, incluso cuando restaban solo algunas jornadas para el fatal desenlace.


Atrás quedaron, entonces, las odas al segundo lugar histórico desde la cita panameña, una arenga que pasaba indiscutiblemente por el primer lugar en la edición de 1991, tal vez el mayor logro de nuestro país en el panorama internacional. Acabar con la hegemonía de Estados Unidos en la fiesta continental se convirtió en el mejor premio para los miles de cubanos que durante varios años dejaron su sudor en la construcción de nuevas instalaciones, fundamentalmente en La Habana, principal sede de la justa.

Para la ceremonia de apertura del aquel 2 de agosto hace 24 años se acometieron importantes instalciones deportivas en la capital del país: el Estadio Panamericano, el Velódromo Reinaldo Paseiro, el Complejo de Piscinas Baraguá, las Canchas de Tenis 19 de Noviembre, la Villa Panamericana, el Canal de remos y canotaje José Smith Comas, la Sala Polivalente Ramón Fonst, la Sala Polivalente Kid Chocolate, el Complejo Raúl Díaz Argüelles y el Área deportiva Antonio Maceo.

Después de esos 15 días del mes de agosto de 1991, la alegría invadió a cada cubano con la hazaña de 140 títulos para destronar a Estados Unidos del dominio de los Juegos. Todos estaban orgullosos, fundamentalmente el medio millón que dejó voluntariamente su aporte físico a la materialización del sueño.


Estos son hechos que se recuerdan con placer desde lo deportivo, pero indiscutiblemente repercutieron en el contexto social y económico del país, en medio del inicio de la crisis derivada de la desaparición de la Unión Soviética. A pesar de todo, luego de meses de intenso trabajo se inauguró la fiesta de América en un reluciente Estadio Panamericano, ubicado al este de La Habana junto a todo un complejo, construido a escasos metros de la costa.

Sucede que tras los Juegos, los equipos nacionales se adueñaron de estas instalaciones deportivas para su preparación, y como sede de las principales competencias. Pero la inactividad en el mantenimiento, la erosión provocada por el salitre de la brisa marina, y la indolencia cómplice de algunos decisores, desembocaron en el estado deplorable que exhiben hoy estas instalaciones, muchas con necesidad urgente de una reparación capital.

Algunos comentarios en la red de redes dan cuenta de que existían hace 24 años otras propuestas de lugar para enclavar el complejo, lejos de la incidencia del litoral, no obstante se decidió por el espacio actual y, por consiguiente, por las nefastas consecuencias que para muchos entendidos parecen irreversibles.

Un total de 265 medallas ganaron los cubanos como anfitriones de los continentales, una cosecha que respondió con creces a la brillantez de los lugares construidos para la ocasión. ¿Tendrá esta afirmación igual explicación en el sentido inverso con los 97 premios en Toronto 2015?


La trágicas ruinas del Estadio Panamericano
La trágicas ruinas del Estadio Panamericano Foto: Hansel Leyva
Como se han ido perdiendo en el tiempo estas instalaciones, olvidadas en ambos costados de la Avenida Monumental, así también fueron desapareciendo las preseas de la Isla en el panorama internacional. Puede usted coincidir conmigo, o no, pero nuestro deporte se duele por la paulatina pérdida de estos sitios panamericanos, donde aún se fabrican contra viento y marea los campeones a todos los niveles.

Pedro Pablo Pichardo, líder de la temporada en triple salto con 18 metros y ocho centímetros, entrena en el estadio y corre por una carrilera que no tiene la cantidad necesaria de recortán; del Complejo de Piscinas Baraguá cada día quedan menos restos, después de que colapsara una de las vigas del techo; el velódromo se quedó suspendido en el tiempo con su superficie de concreto y sus 333.33 metros; las canchas de tenis han pujado fuerte y mantienen algo de lo que un día fueron, pero las imágenes muestran a estos colosos de 24 años como si fueran ancianos, esperando una gestión que los haga volver a brillar como en 1991. Así nuestros atletas responderán mejor a lo que se espera de ellos, igual a aquellos días de agosto cuando La Habana acogió la fiesta deportiva de América.


Estadios de los Panamericanos del 91: Lo que un día fue.. ¿será? Estadios de los Panamericanos del 91: Lo que un día fue.. ¿será? Reviewed by Swing Completo on viernes, febrero 24, 2017 Rating: 5

8 comentarios

Anónimo dijo...

No vayan muy lejos en el tiempo. Busquen para que vean las instalaciones de Atenas 2004 y Río 2016, si, las del año pasado. Están destruidas. Por lo menos las nuestras tienen 20 años con periodo especial y todo.

Jose Antonio Capote dijo...

Si justificas tu desgracia alegando que tu vecino también lo está jamás llegarás a ningún lugar, si a tu vecino le cae el techo encima tú permitirías que el tuyo se venga abajo también? Este artículo explica la principal causa de la caída en picada del deporte cubano, la falta de recursos y todavía hay gente que quiere tapar el sol y dicen que estamos bien, no jodan.

Anónimo dijo...

dejame responderle al anormal que escribio antes..

Cuando se hace una construccion de ese tipo los arquitectos que las disenan dicen exactamente el periodo de tiempo util que tienen esas edificaciones, en los materiales que se utilizan para tales fines estan programadas los diferentes mantenimientos con sus respectivas reparaciones capitales segun sea el caso..

La mayoria de esos estadios se realizaron con capital privado con un fin especifico construidos sobre terrenos privados donde mas tarde se construye otra obra con algun otro fin.

Todos esos paises tienen estadios hasta para hacer dulce, en cuba tenemos el latino y lo que queda del pedro marrero si es que se le puede llamar estadio.

Todos los cubanos de la generacion panamericana saben que fue una de las locuras mas grandes del hijo de puta mayor construir un estadio y un complejo de piscina entre otros a escasos metros del mar asi como llevar a cabo esos juegos solo para dar la imagen de que cuba era una potencia con la necesidad que tenia ese pueblo de comida y vivienda.

Yo de corazon no me explico como hay cubanos que puedan defender esa dictadura a la que le han sobrado mas de 30 o 40 anos por no decir los casi 60 que llevan en el poder.

Sabra dios cuanto dinero habra costado esos panamericanos del 91 cuando despues de esos juegos ese pais ha entrado en un periodo especiaL del que no ha salido jamas, pero esos anos 90 hasta el 2000 dios mio pareciamos cadaveres en bicicleta.. esos estadios se hicieron con dinero del pueblo no fue con dinero privado con lo cual tenian la obligacion moral de jamas en la vida dejar que llegaran a donde han llegado es doloroso y humillante ver ese estadio asi ver que solo gastan dinero en el jodido turimo porque es lo unico que le proporciona dinero para seguir matando a un pueblo de hambre.

verguenza y lo digo con lagrimas en los ojos verguenza le deberia dar a cualquier cubano dentro y fuera de la isla defender bajo nigun concepto ese crimen sobre esas instalaciones.

Anónimo dijo...

Anónimo 16:53, coincido en casi todo contigo. Sólo que en honor a la verdad la sede de los Panamericanos del 91, se había dado con al menos 4 años de antelación y el desgobierno contaba con la subvención millonaria de los ex países Socialistas.

Ya para el 1991, cuando empezó la debacle, el mandamás en Jefe, no podía echarse para atrás y todo siguió con algún dinero y ayuda de la federación Panamericana.

Es cierto, que ya la cosa económicamente pintaba mal para después que terminaran los juegos, pero con el cabeza dura del Sr. obciso se sabía que aquello íba o íba.

Ricardo Fernandez dijo...

JEJEJEJEJE LE ROMPIERON EL CULO AL ANONIMO 16:06,JEJEJEJEJE LO DEJARON CÓMO EL ESTADIO PANAMERICANO ,JIJIJIJAJA ESTOS PERROS NO APRENDEN .

Anónimo dijo...

PA LOS TROLES RICARDO, JOSE ANTONIO Y LOS ANONIMOS IMBECILES

https://www.youtube.com/watch?v=YUkozI5XHds

Anónimo dijo...

MAS PA LOS TROLES

https://www.youtube.com/watch?v=_nE3ba66NEA

Anónimo dijo...

De veras que estos infelices no cambian, fíjense que la defensa a todas las verdades que le hemos puesto de manifiesto con pruebas más que fehacientes es señalar que otras villas olímpicas también le pasaron algo parecido.

Estos anormales no se dan cuenta que la situación que tiene la villa y sus complejos panamericanos es la de estar así por la locura de un tipo y una dirigencia política que se creyeron y se creen dueños y señores de un país, de un pueblo y de más de 3 generaciones de cubanos, ninguno de esos estadios les pasó nada parecido a la realidad cubana, en esos estadios probablemente se hayan robado el dinero y más y más pero no recuerdo que por celebrar una cita de un deporte continental hayan puesto de rodillas un país y un pueblo. Sigan creyendo y haciendo su trabajo que es defender a esos asesinos que más temprano que tarde a todos nos llegara la hora de darnos cuenta de que lado está la razón y la justicia.

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