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De los Rays en La Habana a los Cachorros campeones, lo que dejó el 2016

Las cuatro estaciones de un gran 2016 en el béisbol comenzaron con el histórico viaje a La Habana de los Tampa Bay Rays
Las cuatro estaciones de un gran 2016 en el béisbol comenzaron con el histórico viaje a La Habana de los Tampa Bay Rays
Por Enrique Rojas.

Un histórico viaje a Cuba en la primavera, un espectacular último verano para David Ortiz y Vin Scully, la primera celebración de otoño en 108 años para los Cachorros de Chicago y un acuerdo de paz entrando al invierno, marcaron las cuatro estaciones de un gran 2016 para el béisbol de las Grandes Ligas.

Además fue un año en el que el japonés Ichiro Suzuki alcanzó los tres mil hits, Max Scherzer atrapó el segundo premio Cy Young de su carrera y el jardinero Mike Trout su segundo Jugador Más Valioso (MVP) en las últimas tres temporadas y el mundo del béisbol fue estremecido por el fallecimiento del pítcher cubano José Fernández en un accidente de bote la madrugada del domingo 25 de septiembre.

Fernández falleció dos meses después de cumplir 24 años de edad y al final de su mejor temporada desde que se unió a los Marlins de Miami en 2013. El derecho ganó 16 partidos, tuvo efectividad de 2.86 y abanicó a 253 bateadores en 182 entradas. Su #16 fue sacado de circulación inmediatamente por la franquicia.


La otra franquicia del estado de Florida, los Rays de Tampa Bay, viajaron a Cuba para enfrentar una selección de la isla en un partido de exhibición el 22 de marzo, en medio de la pretemporada de las ligas mayores. Barack Obama hizo el lanzamiento ceremonial y se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos que visitaba la isla caribeña desde 1928. El #1 de EEUU observó el juego acompañado por la Primera Dama Michelle Obama y Raúl Castro, el presidente cubano.

Otros dos cubanos, el zurdo Aroldis Chapman (30 juegos) y el jardinero Héctor Olivera (82 juegos), se unieron al dominicano José Reyes (51 juegos) como los primeros peloteros suspendidos por la oficina del comisionado por violar la nueva política contra la violencia doméstica. El también cubano Yasiel Puig fue investigado, pero absuelto sin castigo, por las mismas razones.

Para Ortiz, quien peleó el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, y Scully, quien recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de parte de Obama, el tour del adiós fue una celebración de casi 12 meses a lo largo del país.

Ortiz bateó .315 con 38 jonrones y lideró el joven circuito en dobles (48), carreras impulsadas (127), slugging (.620) y OPS (1,021). "Big Papi" ganó su octavo premio de Bateador Designado del Año, su segundo Premio Hank Aaron y quedó sexto en la carrera por el Jugador Más Valioso, en una temporada en la que fue convocado al Juego de Estrellas por décima ocasión en 20 años de carrera. El dominicano se fue del juego con 541 jonrones, tres anillos de la Serie Mundial con los Medias Rojas de Boston y el título no oficial de mejor bateador designado de la historia.


Scully dejó el micrófono tras 67 temporadas consecutivas como la voz de los Dodgers, en Brooklyn y Los Angeles, decenas de premios y un puesto en el Salón de la Fama de Cooperstown desde 1982. Narró su último juego el 2 de octubre.

Otro grande que se fue, aunque antes de lo que había planeado, fue el toletero dominicoamericano Alex Rodríguez, de los Yankees de Nueva York. Los Yankees y el jugador, que tenía contrato garantizado hasta el 2017, se pusieron de acuerdo para que el triple Jugador Más Valioso se fuera a casa después de un partido en casa el 12 de agosto.

Con más de tres mil hits -- incluyendo 696 cuadrangulares -- y más de dos mil carreras empujadas, Rodríguez es uno de los bateadores más productivos de todos los tiempos, sin embargo apenas bateó .200 con nueve jonrones y 31 impulsadas en 65 juegos en el 2016. El 14 veces Todos Estrellas ha sido uno de los mejores peloteros de todos los tiempos, pero su carrera quedó empañada cuando fue suspendido todo el 2014 por violar el programa antidopaje de las ligas mayores.

El Turner Field de los Bravos de Atlanta tuvo su último partido el domingo 2 de octubre, una victoria 1-0 ante los Tigres de Detroit, apenas 20 temporadas después de su debut. Los Bravos se mudarán el próximo año al Sun Trust Park de $650 millones de dólares que se levanta en el condado Cobb, a 10 minutos del centro de Atlanta.


La gran noticia del béisbol, sin embargo, fueron los Cachorros, que lideraron todo el camino la temporada 141 de la Liga Nacional -- ganando 103 partidos en la serie regular y superando a los Cardenales de San Luis por 17,5 juegos en la batalla interna de la División Central -- en ruta a un dramático triunfo en la Serie Mundial.

Chicago necesitó una entrada extra del último juego del año para superar a los Indios de Cleveland en el clásico de otoño, sepultar la maldición más famosa de los deportes profesionales y llevarse a casa su primer título desde 1908.

Mientras para el manager Joe Maddon fue su primera corona, para el presidente de operaciones de béisbol Theo Epstein fue la segunda gran maldición que enterró en Grandes Ligas. Epstein fue el gerente general de los Medias Rojas que terminaron 86 años de sequía en el 2004.

Al desfile de celebración de los Cachorros en Chicago asistieron cinco millones de personas, la séptima mayor acumulación de seres humanos en un evento en la historia del planeta y la mayor en Estados Unidos.


Luego de la temporada, los dueños de equipos y la Asociación de Peloteros llegaron a un entendimiento para la firma de un nuevo Acurdo Laboral Colectivo (CBA, por sus siglas en inglés) que extendió la reinante paz laboral en la industria a un cuarto de siglo.

El nuevo CBA, que tendrá una duración de cinco años, del 2017 al 2021, no incluye el polémico Draft Internacional que proponían los propietarios y que cambiaría por completo el actual sistema para reclutar peloteros internacionales, especialmente en República Dominicana y Venezuela, los mayores expotardores de talento al béisbol de los Estados Unidos. En lugar de un Draft Internacional, el nuevo Acuerdo Colectivo contempla un tope duro en el total de dinero que los clubes podrán gastar en jugadores extranjeros.

El pacto laboral también ratificó el Clásico Mundial de Béisbol, cuya cuarta edición se realizará en marzo, y estableció la posibilidad de que Grandes Ligas celebre partidos de exhibición y oficiales en los próximos años en Inglaterra, México, Puerto Rico y República Dominicana.


De los Rays en La Habana a los Cachorros campeones, lo que dejó el 2016 De los Rays en La Habana a los Cachorros campeones, lo que dejó el 2016 Reviewed by Swing Completo on sábado, diciembre 24, 2016 Rating: 5

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