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Aquí todos los records irrompibles del beisbol cubano.

Decenas de peloteros cubanos han dejado sus huellas en las Series Nacionales, pero solo muy pocos han conseguido inmortalizarse con marcas irrompibles
Decenas de peloteros cubanos han dejado sus huellas en las Series Nacionales, pero solo muy pocos han conseguido inmortalizarse con marcas irrompibles
Por Daniel de Malas.

En unos días en el beisbol cubano termina la primera mitad de la Serie número 56, entre una cosa y otra, nunca nos sobra este análisis (actualizado) tras más de medio siglo de pelota a nivel nacional, y con miles de partidos efectuados, donde muchos atletas han dejado su huella.


La selección fue relativamente ardua, pues no es solo nombrar los récords, sino mencionar los que creo casi imposibles de romper, ya sea por lo difícil de la hazaña, por lo inusual, o por las diferencias del beisbol que se jugó en los primeros años y el de hoy en día.

Mi propuesta se divide en cuatro partes, los récords teóricamente irrompibles en la categoría individual, las marcas colectivas, mis guarismos soñados y finalmente, las tres epopeyas, en mi opinión, más seguras en el baúl de la inmortalidad. Dentro de cada capítulo el orden de exposición es aleatorio, ni se rige por las fechas, ni la importancia del acto. Válido volver a mencionar que lo fundamental es que las marcas son irrompibles, o sea que creemos que no pueden ser superadas.

Sin dilatar más el compendio, aquí les dejo con mi selección, que la disfruten:

Récords individuales:

· El granmense Ibrahim Fuentes y sus 14 imparables consecutivos en la temporada de 1988-1989, están entre los récords de mayor preponderancia dentro de nuestros campeonatos, primero por lo notable del hecho en sí y segundo por el actor, que tuvo este único momento de fama. Ese fue el año de la triple corona de Orestes Kindelan (402-24-58), pero Ibrahim Fuentes se llevó los cintillos cuando logró su hombrada, a pesar que terminó bateando 333 esa campaña (34 hits en 102 veces al bate) y actuó en otras 11 Series Nacionales donde promedió insignificante 259 (1543 VB y 400 H).

· Dos jonrones con las bases llenas en una misma entrada conectados por Alexei Bell (SCU) son más de lo que puede soñar cualquier beisbolista y por supuesto pasaporte seguro a la inmortalidad. En la temporada del 2009-2010 Bell abrió imponiéndose en el libro de los récords (de paso, con 8 impulsadas en un solo inning) asegurándose que nadie podrá sacarlo, pues, ¿quién va despachar tres Grand Slams en un mismo capítulo?

· La cadena de 46 y un tercio de innings sin permitir carreras parece imposible, pero en el año 1978 Maximiliano Gutiérrez, lanzando por Vegueros, logró esta marca, en una temporada donde terminó siendo el líder en victorias con 9 y lanzó para excelente 1, 37 promedio de limpias por juego.

· Los dos no hit no run consecutivos de Aquino Abreu no podían faltar en esta lista, pues la proeza del lanzador de Centrales en la Serie del 66, de recetar sendos No-No a Occidentales e Industriales, requiere, para ser destronada de que un pitcher tire tres juegos seguidos sin hits ni carreras y esto no va a pasar. Aquino Abreu, gracias al mismo merito, también ostenta la marca de 19 capítulos consecutivos sin permitir imparables.

· Una de las veces que se enfrentaron Habana y Matanzas en la temporada de 1970 Manuel Hurtado fue el lanzador designado para abrir por la capital y este realizó una de las faenas más memorables en la historia al ponchar a 10 bateadores seguidos, en un récord bien difícil de superar. Lo increíble de la gesta fue que el bateador número 11 conectó fácil elevado al cuadro y Hurtado después ponchó dos matanceros más consecutivos. Nada que Manolito estaba en su noche.
 

· Mientras jugaba por Mineros en 1973 José García conectó dos elevados de sacrificio frente a Henequeneros en el mismo inning y si bien esta no parece una hazaña herculeana, si es imposible de romper, pues nadie puede batear tres flies de sacrificio en la misma entrada, pues el tercero sería el último out del capítulo y por supuesto no habría pisa y corre.

· Cuando el santiaguero Rey Isaac en 1995 bateaba de hit en 37 partidos consecutivos, no solo dejaba atrás la marca del 86 de Lázaro Vargas de 31, sino que llevaba este récord a otro nivel, que desde entonces ha estado inexpugnable para los bateadores del patio y lógicamente está incluida en mi lista para la eternidad. Ese año Isaac terminó en el octavo puesto entre los mejores bateadores del torneo con sólido 367.

· 500 de average es uno de los récords que hablan por sí solo y este pertenece a Yulieski Gurriel (IND), quien decidió despedirse de las Series Nacionales en el 2016 por la puerta ancha (174-87), dejando una marca posiblemente mundial. Osmani Urrutia (LTU), que se fue de 258-121 en la temporada del 2004 y era el dueño de la marca anterior (469), le pasó por arriba al 462 de Javier Méndez en la 2da Copa Revolución del 97.

· Esta es del tunero Osmani Urrutia, pues ganó 5 campeonatos de bateo consecutivos del 2001 al 2005, con promedios intergalácticos de 431, 408, 421, 469 y 385 en ese orden. Irónicamente Urrutia tuvo un súper año en el 2006 con average de 425, pero Michel Enríquez (ISJ) fue el líder con 447. En el 2007 Urrutia retomó su título y volvió a ser campeón de bateo con 371. Nada, que se fue de 7-6 en campeonatos de bateo del 2001 al 2007.

· Cuando Wilfredo Sánchez (MTZ) disparó 13 triples en 1969 ni el mismo imaginó que esa marca duraría hasta nuestros días y aunque no es un número que se impone, el hecho de estar intocable por más de 30 años me parece suficiente para incluirla en mi lista. Increíblemente tres bateadores han llegado a 12 en todo este tiempo, pero recuerden que en esta selección es necesario batir el record, así que hay que alcanzar los 14. ¿será que verdaderamente el 13 es un número maldito?
 

· El habanero Yulieski González y su marca de 15-0 en la temporada del 2009, sin discusión ni argumentos. Para desbancar al zurdo, el retador debe ganar 16 partidos seguidos y no perder ni uno, en una misma Serie Nacional.

· Otro habanero, José Ibar y sus 20 triunfos de 1998. Con rotación cada 5 días y el beisbol moderno imponiéndose acá en el patio no creo que esta marca pueda ser borrada, salvo que las Series Nacionales sean en un futuro de 150 juegos. Por el momento Ibar está seguro en mi listado. En el 99 ganó 18, así que les comento otro récord, 38 victorias en dos años seguidos. ¿Qué tal?

· 20 juegos completos de Roberto Valdez (MIN) y Emilio Salgado (VEG) en la Serie Nacional de 1969 (formato de 99 partidos), es totalmente imposible de romper, sobre todo si se logra la especialización del picheo en Cuba.

· El propio Emilio Salgado y sus 230 innings y un tercio en la campaña del 69, también están inalcanzables. Imaginen que de la fecha hasta nuestros días nadie ha tirado 200 entradas en una sola temporada. Otra marca segura.

· Leonel Moa (CAM), Alberto Díaz (MTZ) y Omar Linares (PRI) despacharon 4 jonrones en un juego en 1989, 1995 y 1997 respectivamente. Les puedo asegurar que ningún slugger va a soltar 5 bambinazos en un solo partido, así que este trío anda tranquilo, pues sus nombres no pueden ser borrados.

· Las 55 bases robadas de Enrique Díaz. Dicho así no parece tan difícil, pero en casi 56 temporadas solo 3 veces se ha llegado a la cifra de 50 estafas en Series Nacionales y par de esas veces fue el propio Enriquito, con 55 en 1993 y 53 en el 94. El primero en lograrlo Juan Díaz Olmos con 52 en 1968. En fin, que tenemos que esperar que surjan robadores, porque los de hoy en día no presentan peligro para esta marca.
 
· Ihosvani Gallegos lanzó para un imposible 0,37 promedio de careras limpias en 1972 (72 innings y un tercio, con solo tres limpias permitidas). En los últimos 30 años solo tres lanzadores han bajado de una limpia por juego y el mejor en ese lapso fue José Riveira en 1983, con 0,63. Gallegos terminó su carrera, tras 9 temporadas, con esplendido promedio de 1,94; pero lo del 72 va más allá de lo humano y por tanto es irrompible.

· Cuando en el 2001 Maels Rodríguez accedió a los 200 ponches en un torneo, no solo se propuso romper el añejo record de Santiago “Changa” Mederos (208), sino que decidió llevarlo al límite de lo imposible con 263 abanicazos repartidos en 178 innings de actuación. La carrera de Rodríguez se vio afectada primero por las lesiones, para más tarde abandonar el país, pero sus 263 ponches por sí solos, lucen inalcanzables.

· El cienfuegueros Pedro Palacios jugó en 12 Series Nacionales, pero de seguro el 4 de marzo de 1979, hubiera querido estar en cualquier otro lugar menos en un terreno de pelota, pues ese día Villa Clara le robó 11 bases (récord también colectivo de bases robadas), en una marca sin precedentes y que luce muy difícil de borrar.

· Tres lanzadores han tirado 20 entradas en un partido y lógicamente eso es una cifra que va a quedar para la posteridad de manera indiscutible. En la Selectiva de 1984 Mario Veliz (VCL) y Félix Núñez (ORI) se enredaron durante 20 innings para ser los primeros en esta categoría, sin embargo en la Serie Nacional de 1987 Roberto Domínguez lanzó de relevo por Henequeneros por igual cantidad de capítulos frente a Industriales. En la actualidad este récord es intocable, pues a 10 lanzamientos por entrada, cada uno de ellos tiró un mínimo de 200 envíos al plato y eso no se corresponde con el estilo de hoy, así que apúntelo en la lista.

· Alfredo Fonseca, cuando aún lanzaba por Granma, permitió 21 imparables frente a La Habana en la primera Copa Revolución, asegurándose un puesto en esta selección, pues será difícil ver semejante destrucción nuevamente.
 

· A 22 holguineros dejó con la carabina al hombro Faustino Corrales (PRI) el 20 de Diciembre del 2000, imponiendo respetable actuación digna de guardar por su inaccesibilidad. Mención aparte para los 24 ponches que repartió Rogelio García (VEG) en 1977 frente a Mineros en 16 entradas.

· A la hora del descontrol tenemos a Facundo Morales (HEN), que en 1983 realizó la fatal empresa de tirar 5 wild pitch consecutivos en el tercer inning del partido pactado contra Granma. Lo increíble es que Facundo se adjudicó un sexto wild en ese mismo juego. No te preocupes Facundo que nadie te va a desplazar de allí.

· Cuando Lázaro de la Torre salió a iniciar su tercer partido consecutivo en el Play Off contra Pinar del Río en el 2001 impuso un record difícil de borrar tanto por la valentía como por la calidad del derecho industrialista. La hazaña es mucho mayor si apreciamos que de la Torre tiró en esos partidos de postemporada lesionado.

· Juan Pérez Pérez a disparos puros, se las arregló para adjudicarse tres no hits no run en su carrera, en 1973, 1974 y 1975. Para tumbar a Pérez Pérez del puesto de donde nos mira, habría que lanzar 4 no-no y creo que allá afuera nadie está capacitado para hacerlo.

· Carlos Yanes lanzó en un total de 28 temporada, cifra absurda e inalcanzable. Yanes de paso jugó en su 4 décadas en el beisbol cubano (estadística conseguida por varios peloteros, pero jamás superada), pues debutó con la Isla en el campeonato de 1984, donde lanzó en 21 encuentros, 19 de relevo, con 6 victorias, 2 fracasos y promedio de limpias de 5,32. Resumiendo alguien deberá jugar 29 años en el beisbol cubano y esto, tampoco va a pasar.
 

· Las 1511 carreras impulsadas de Orestes Kindelán también me parecen inaccesibles, pues sin tener mucho dominio matemático, un beisbolista debe remolcar 75 compañeros durante 20 años y aun así le faltarían 11. La calidad existe, pero esa marca es resultado de una excelente carrera, a nombre del Tambor Mayor y depende de muchos factores, especialmente de la longevidad. En mi opinión Kindelán puede dormir tranquilo.

· Y si de atletas extraordinarios se trata voy con Urbano González (IND), quien en los primeros años del beisbol revolucionario dejó claro que poncharse no era lo suyo y promedió un cafetazo cada 42,75 veces al bate, pues se engulló solo 67 abanicazos en 2864 visitas al plato. En esta categoría le sigue Wilfredo Hernández con una excelente frecuencia de 24,06, pero muy lejana al dato intergaláctico de Urbano. Intocable ¿No creen?

· Otro con una frecuencia increíble es el camagüeyano Luis Campillo, que promedió 1,37 bases por bolas por cada juego completo en sus 16 años de carrera y más de 300 partidos lanzados. El control de Campillo es tal, que solo otorgó 260 pasaportes gratis en 1707 entradas. Pues nada: que a Campillo había que salir a batearle.

· José Antonio Huelga es uno que no podía faltar y tiene tres categorías donde es el líder absoluto y nada va cambiar esto. Huelga es el de mejor promedio de limpias en la historia del beisbol cubano en un rango de 750 entradas, con 1,50; es el que menos hits permitió por juego completo con solo 5,73 y (aguántense) permitió solo 9 jonrones en 871 y un tercio de innings, para increíble promedio de 0,09 jonrones por encuentro, o lo que es lo mismo, un bambinazo permitido cada 97 entradas. Sin comentarios.
 

Records colectivos:

· Cuando en la temporada del 2009 Las Tunas le anotó 18 carreras en un inning a Guantánamo, despachó la marca anterior y situó la varilla muy alta para próximos intentos de desbancar este récord.

· Los 34 partidos perdidos consecutivos por Holguín en la Serie Nacional del 2006 no pueden excluirse, pues esa es una marca extraordinaria y terrible. Holguín terminó con balance de 27 y 63, lo que significa, que descontando el enorme bache, el resto del torneo jugaron para aceptable 27-29. De alguna manera Holguín quedó penúltimo entre los 16 equipos de ese año, pues Metropolitanos ganó solo 19 juegos y perdió 69.

· La versión de Mineros de 1972 ganó 27 partidos seguidos, pero llegó al día final del torneo igualado con Azucareros (ambos con 52-14) y en serie extra de 3 a ganar 2, los Azucareros fueron mejores y se llevaron el título nacional en el último juego del campeonato. A los Mineros el mal sabor de la derrota les llevó a conformarse con la racha ganadora más larga de la historia del beisbol en la Isla.

· Y hablando de mal sabor, no me imagino que pueden haber sentido los integrantes del equipo Pinar del Río del 68, pues impusieron récord de más partidos de diferencia con el primer puesto (Habana 74-25) con 61. Los pinareños ganaron 12 y perdieron 85 para adjudicarse la peor temporada de la historia.

· Esa serie de 1968 vio coronarse al Habana con la mayor cantidad de triunfos en un torneo con 74, en las condiciones actuales quien rete ese récord debería ganar 75 juegos y perder solo 15. Olvídenlo, nadie lo va a lograr.
 

· Por otra parte los cuatro campeonatos consecutivos ganados por Industriales en la década del 60 parecen imposible de superar. Excelentes representativos de Pinar del Río, Villa Clara, el propio Industriales y Santiago de Cuba han llegado cerca, más la marca continua intocable y al parecer así seguirá.

· Hablando de la imposibilidad del logro les expongo que Eduardo Martín, al frente de Villa Clara en 1983 ganó 41 juegos de 49 posibles, para irracional promedio de victorias de 837. Ese equipo contó con Alejo Oreilly (358 average), Amado Zamora (332), Rafael Rodríguez (323) y Víctor Mesa (303) con el aluminio, mientras que Mario Veliz (9-3), José Ramón Riscart (8.2) y José Riveira (6-0) lo hicieron desde la lomita. De nuevo especulo y les comento que para superar este récord en la versión de 90 juegos, un conjunto deberá ganar 76 partidos, teniendo en cuenta que quienes más lejos han llegado, fueron los Industriales del 2003 con 66 triunfos. Esta marca también está segura.

· Citricultores utilizó 8 lanzadores contra La Habana en una misma entrada en la temporada de 1987. Totalmente improbable en el beisbol moderno.

· El último partido de la campaña regular del 2003 los Industriales alinearon con 9 zurdos, cosa que es imposible de superar, pues solo existen nueve puestos en la alineación y es muy difícil encontrar de conjunto 4 jugadores de cuadro y un receptor que bateen con la mano equivocada, amén de tres jardineros siniestros y un designado.

· En una guerra basada en la artillería se enfrascaron los equipos de Villa Clara y Las Tunas el 14 de enero de 1995, con las naranjas llevando la mejor parte e imponiendo varias marcas. Villa Clara anotó 38 carreras, con 37 hits, 15 dobletes, 24 extrabases y 37 remolques, todos esos récords para un equipo. Entre ambos pisaron el plato 53 veces (38 a 15), conectaron 61 imparables, 20 biangulares, 32 extrabases y empujaron 52 carreras, todos records también para dos equipos. Esa tarde no había quién sacara out.
 

Esos son los récords que propongo como irrompibles, pero fanático al fin de este deporte, sueño y me pregunto. ¿Tendremos aquí en el patio, quienes lleguen a los números mágicos de 500, 2500, 300 y 2500 de nuevo?

· 500 jonrones: No creo que se pueda, cada día más convencido que nuestra única oportunidad era Kindelán. 

· 2500 hits: Igual parece imposible, si Enriquito jugaba todos los días y se quedó en 2378...

· 300 victorias: Forget about it....

· 2500 ponches: Rogelio García se quedó a uno (2499) y Pedro Luis Lazo picó cerca (2426), sin embargó anunció su retiro. Este es otro guarismo que veo inalcanzable por el momento.

Mis tres marcas totalmente inalcanzables de este compendio son:

1. Los dos juegos sin hits ni carreras consecutivos de Aquino Abreu. Nadie, insisto, nadie va a tirar tres no-no sucesivos. Basta con mirar que solo un lanzador en la historia de las Series Nacionales ha lanzado tres partidos de esta categoría y lo más cerca que estuvieron uno del otro fue con un año por medio. La carrera de Abreu no fue más allá de un mediocre 63-65 balance de ganados y perdidos en 14 temporadas, sin embargo su nombre será siempre recordado por los dos partidos seguidos en que fue intocable en la campaña de 1966.
  

2. Alexei Bell y sus dos jonrones con bases llenas en una entrada. Bell definitivamente ha sido señalado por el Olimpo atlético. Primer jugador en conectar 30 jonrones en una Serie Nacional, record de 111 impulsadas en una temporada, excelentes cualidades físicas y para colmo despacha dos Grand Slams en un mismo inning, en un partido donde terminó empujando 12 carreras, cosa que también es un récord. Pero las posibilidades de que su marca de par de bambinazos con los ángulos congestionados pueda ser superada es ínfima, de hecho irrealizable en mi criterio. Figúrense que en Grandes Ligas, donde se juega desde 1876, solo Fernando Tatís (1999) ha acometido igual hazaña que Bell. Es extremadamente difícil que un beisbolista venga a batear 3 veces en un mismo capítulo, encima de eso tendría que ser con bases llenas en todas las oportunidades y el pelotero debe cometer el acto heroico de conectar su tercer jonrón del inning. Jamás un bateador ha conectado tres jonrones con bases llenas en un juego. ¿En una misma entrada? Olvídenlo, es imposible.

3. ¿22 ponches en un juego? Otra marca que no va a ser retada. Faustino dormirá seguro por toda su vida y el resto de su existencia extraterrenal, pues no habrá quien reparta más ponchetes en un encuentro. Para batir este record tiene un serpentinero que repartir cafés para 23 bateadores rivales, dejando cabida para solo 4 outs en cualquier otro estilo (en caso de lanzar completo). Créanme, no va a pasar.

Espero estén satisfechos con esta selección y por supuesto que ustedes, todos, tendrán sus propios récords irrompibles, pues si hay algo bien evidente, es que el destino obra de maneras muy caprichosas y en un terreno de beisbol cualquier cosa pueda pasar.

Sin más por ahora,

Daniel de Malas Andreu.



Aquí todos los records irrompibles del beisbol cubano. Aquí todos los records irrompibles del beisbol cubano. Reviewed by Daniel de Malas on martes, octubre 04, 2016 Rating: 5

6 comentarios

  1. Daniel, hay un jugador que para mi tiene la marca de mas veces cogido robando en un juego, por lo menos la tendra empatada con otros. Para robar o ser cogido robando primero tienes que embasarte, despues que no haya corredor en la base siguiente (a no ser en un doble roboque no es lo mas frecuente), ademas el score del juego, si tu equipo esta perdiendo por mucho o ganando por mucho no se roba por lo general. Asi que haber sido cogido robando tres veces en un juego, es muy dificil, ademas de por lo anterior, por que si ya te cogieron dos veces te diras: hoy no es mi dia. Solo un pelotero de los obstinados lo haria, fue Lazaro Vargas, en sus inicios, en un juego en el 5 de septiembre contra Cienfuegos, en el 83 o el 84, fue en un doble juego, en que incluso termino en el segundo juego como receptor, pues el equipo Industriales habia tenido un accidente en las 8 vías, y Medina estaba accidentado y ni siquiera fue a esa subserie. No lo puedo asegurar, pero si alguien fue cogido robando 4 veces, primero tuvo que embasarse 4 veces, y despues si ya lo cogieron 3 veces se lanzara la cuarta ???

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  2. Aclaro que fue en uno de los dos juegos, no en el doble juego, y repito que no esta comprobado que sea record pues no se lleva, de todas formas siempre lo he recordado

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  3. Hola Daniel:
    Todos son buenos record, solo acotar que los 9 jugadores no es imposible de realizar si Industriales lo hizo con Anglada, cualquier otro equipo pudiera intentar poner al menos esa alineación al incio del partido. El tema de los partidos ganados en un torneo, bueno, como está matanzas este año, aunque esté mal la calidad del torneo desde hace muchos años, este record puede estar en peligro.
    Saludos,
    Michael

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  4. Urbano Gonzalez fue campeon en la primera nacional con occidentales y despues 4 veces con industriales de forma consecutiva. Dificil que alguien sea de un equipo campeon por 6 años consecutivos y romperle el record urbano que no solo es el de menos ponches. Jose

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  5. Hola Daniel
    Un record practicament imposible de romper lo establecio Lazaro Santana de Granjerosel el 26 de enero de 1972 durante la XI Serie Nacional.
    En ese juego Santana retiró consecutivamente a 29 bateadores de Vegueros lo que equivale a 9 y 2/3 de entradas sin que ningun bateador le llegara a primera base. Fijense que este record tiene ya mas de 40 anos y cuantos lanzadores estelares han pasado por los monticulos cubanos en todos ese tiempo.
    SAludos.

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  6. hola que pasa que no habla del mete oro de la maya ni de pacheco...

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