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Para entender el paso de Matanzas.

Victor Mesa tiene un equipo en condiciones para lograr su primera victoria en Series Nacionales.
Foto: Cubadebate.

Por Aliet Arzola Lima.

La visita al parque Victoria de Girón era obligada. Tanto ruido han generado los Cocodrilos de Matan­zas en la presente Serie Nacional de Béisbol que se imponía pisar el diamante yumurino, donde exhiben in­creíble balance de 15 triunfos en 16 salidas, tras perder su invicto en dicha plaza el pasado miércoles contra Industriales.



Hasta los predios de la novena que dirige Víctor Mesa enrumbé, a fin de observar en vivo el desempeño del plantel más ganador de la presente contienda (28 victorias), que llegó a sumar 25 días sin sufrir una derrota, o lo que es lo mismo, 18 triunfos consecutivos desde el descalabro del 20 de agosto ante Ciego de Ávila.

Su rendimiento en dicho lapso fue impresionante, con cinco barridas y un abrumador dominio sobre los rivales, al punto de que en 14 juegos permitieron cuatro carreras o menos (dos lechadas), y en 16 de esos desafíos ellos anotaron cinco rayas o más. Por si fuera poco, cuando se han visto debajo en el marcador supieron sacar la cara, con seis remontadas que los inspiraron todavía más.

Al margen de la racha triunfal, la fórmula de los Cocodrilos desde que arrancó el campeonato ha consistido en fulminar a los contrarios des­de el cajón de bateo con su estruendosa ofensiva, y no dejarlos respirar gracias al buen trabajo monticular. Parece una combinación simple, sin algoritmos enredados, pero quienes seguimos al detalle el clásico beisbolero conocemos los incesantes mo­vimientos de piezas del alto mando yumurino.

Bien definida parece su alineación en estos primeros trances del campeonato, con Aníbal Medina respondiendo al tope del or­den, secundado por un Víctor V. Mesa muy sólido, mu­cho más maduro, inteligente en el corrido de las bases (líder robador con 12) y certero en la pradera central, donde descolla por su potente y preciso brazo.




Yordanis Samón es todo un coloso en el cuarto turno, cubierto a la perfección por Jefferson Delgado, im­placable con su bateo a la banda opuesta. Pero más allá de estas bu­jías, los otros cumplen con su rol al dedillo, incluso los suplentes habituales, esos que solo salen tres o cuatro veces por semana para realizar veloces carreras por las almohadillas.

Con el pitcheo sucede lo mismo: Yoanni Yera, Jonder Martínez, Ra­món Licor e Irandy Castro conforman un cuarteto de abridores estables y de buen rendimiento, con la adición en ese rol de Adrián Sosa; y los relevistas, ya sean jóvenes o experimentados, han concurrido muy efectivos sin importar el nivel del oponente o cuán angosta se presente la situación.

Jefferson y los relevistas Yohan­dry Ruiz y Yosvany Pérez habían sido obviados en Villa Clara; en la capital descartaron a Adrián Sosa; Alexander Rodríguez ni siquiera se encontraba ya en Guantánamo ni Irandy Castro en Pinar del Río y ambos, incluso, jugaron antes con Industriales. Por su parte, Yasiel Santoya era un suplente habitual en tierras espirituanas y ya en esa novena de los Gallos hace mucho no figuraba Licor.Muchos han expresado que para lograr todo esto Víctor Mesa y su alto mando han echado mano de un notable grupo de peloteros que no son matanceros, lo cual no es menos cierto. Pero, si examinamos la lista de estos nombres, podremos percatarnos de que la mayoría eran descartes en sus provincias, hombres que estaban más fuera que dentro del universo beisbolero.

Todos esos baluartes se han combinado con el talento local, como el máscara Ariel Martínez, Ariel Sán­chez o el zurdo Yera, sin obviar el mencionado caso de Medina, quien a pesar de haber nacido en Co­rralillo, Villa Clara, se ha desarrollado desde categorías inferiores en los diamantes yumurinos.




Estos ejemplos prueban que el principio de Matanzas ha sido de in­clusión, y eso es algo digno de re­conocer, algo muy necesario en nues­tra pelota, que año tras año pierde a decenas de jugadores por las más disímiles causas. No han dado la espalda a nadie, y lo más importante, han sabido encajar to­das esas piezas en el gran y complejo rompecabezas que es un equipo de béisbol.

¿Le costará en un futuro a la provincia que sus peloteros nativos no se desarrollen al ocupar otros sus espacios en la escuadra del territorio? ¿Hasta dónde podrán llegar con esta fórmula? Esas son cuestiones a valorar a mediano y largo plazo, de momento son el rival a vencer en el presente campeonato.

Para entender el paso de Matanzas. Para entender el paso de Matanzas. Reviewed by Ariel de Malas on sábado, septiembre 17, 2016 Rating: 5

1 comentario

  1. Parece que Aliet no quiere ponerse en mala con el malcriado de V. Mesa.Todo el mundo sabe que este sujeto ha ofrecido de todo: televisores, refrigeradores, etc a muchos de estos peloteros para traerlos a Matanzas. No me digan que Samon no es clave en Granma y que Santoya no fuera importante en S. Spiritus. Aliet, quiero ver que publicaras cuando Compay Segundo se vaya y Matanzas se quede sin peloteros desarrollados en la provincia. Estamos en presencia del peor manager que han tenido nuestras Series Nacionales: arrogante, prepotente, no respeta ni a arbitros ni a periodistas ni a nadie. Este año al final, no ganaran tampoco.

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